miércoles, 18 de septiembre de 2019

La pequeña Lulú

Mario Kart, adoro este juego pero detesto perder. Me choca la risa burlona de mi primo. ¡Estúpida tortuga, cómo pudo alcanzarme! Van 5 carreras seguidas que me detiene justo antes de ganarle. ¡Me hace llegar al último! Lo odio. Fingí reír al principio, pero ya no puedo hacerlo más. Se burla, sabe que estoy furiosa por lo roja que estoy, seguro. ¡Hasta las orejas me queman! Quiero gritarle: ¡Cállate, deja de reírte! Pero sigo seria. No voy a reclamarle, no le daré el gusto. Un juego más. ¡Otra vez! ¡Estúpido niño consentido!

Me pongo de pie. Los músculos de mis brazos y piernas están tensos. Lo volteo a ver llena de ira. Su risa falsa y burlona cesa, mete su lengua y cierra la boca. Sabe que estoy furiosa.

¡NO! grita. Pero es muy tarde. Mi pie destroza su control de un pisotón. Su cara de asombro y enojo es... es... ¡magnífica! ¡Qué alivio! El calor en las orejas se ha ido. Ya no estoy colorada, casi puedo jurarlo.

¡¿Qué pasó aquí?! pregunta mi tía, quien subió al escuchar el barullo.

¡Lulú rompió el control, mamá!

No seas mentiroso le digo, tan tranquila y segura que yo misma me sorprendo. Tía, tú sabes cómo es él, no le gusta perder. Hizo un berrinche como de costumbre y rompió el control.

¡No es cierto! ¡Mamá...!

¡Cállate, Gerardo! Ya no digas mentiras. Ahora baja y ayúdame a servir la mesa para tus primos. ¡Y te quedas sin Nintendo un mes! Hasta que aprendas a controlarte. Hija, tú sigue jugando, aunque sea solita. En unos 10 minutos te bajas a comer. Y disculpa a tu primo, por favor.

No te preocupes tía, si quieres yo bajo a ayudarte.

No hace falta, juega un ratito más. Y tú, Gerardo, ¡muévete!

¡Pero, mamá...!

Con los años he aprendido que mi voz, mi tranquilidad y mi aspecto tierno e inofensivo son muy útiles. "No, mamá, al campamento no irán chicos." "Necesito la computadora nueva para la escuela." "Mi propuesta de proyecto para la empresa tiene muchas más ventajas, tanto técnicas como económicas, que la de Martínez." "Amor, él es solo un amigo."

David Leal

Photo by Sasha Nadelyaeva on Unsplash

No hay comentarios: