viernes, 8 de febrero de 2013

Melancolía


Todos, en muchos momentos de nuestra vida nos sentimos melancólicos. Pero, ¿qué es la melancolía? Según la RAE, la melancolía se define como: Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada. 

Cuando recordamos a personas importantes y los momentos que vivimos con ellas cuando la convivencia ya no es tan fácil o frecuente (ya sea por la distancia o por las ocupaciones) solemos sentirnos así, melancólicos. Creo que hay dos tipos de melancolía, o al menos dos tipos de sentimientos cuando tenemos estos recuerdos. Están aquellos que nos hacen sentir tristes por los errores que cometimos con esas personas, ya sea que las hicimos sentir mal o que simplemente no aprovechamos el tiempo que coincidimos con ellas. Por otro lado tenemos a los recuerdos que sí, de alguna manera nos ponen tristes por no estar cerca de aquellas personas que tanto queremos pero son recuerdos agradables, especialmente esos en que vemos sus rostros y los vemos sonrientes o los vemos haciendo algo en lo que la pasábamos muy bien. Tal vez con todas las personas que recordamos tenemos una mezcla de ambos sentimientos.

Hay que entender, por más que parezca un cliché, que las personas entran y salen de nuestra vida, al menos físicamente. Por eso hay que aprovechar cada momento, cada día, cada detalle, cada oportunidad de resolver diferencias, para que cuando nos llegue la melancolía venga acompañada de gratos recuerdos, con sonrisas en los rostros y brillo en los ojos. Creo que la melancolía puede incluso disfrutarse pero no hay que acostumbrarse a ella. Que lleguen los recuerdos es inevitable, hay que recibirlos y dedicarles tiempo ya que ellos nos definen como personas. Pero nunca hay que olvidar que debemos avanzar, que el ser humano no es un ser estático sino dinámico; en otras palabras, hay que seguir adelante por nosotros y por todas aquellas personas que han dejado una parte de sí en nuestro ser.

Sí, hoy estoy melancólico, pero disfruto todos esos recuerdos que inundan mi mente.

Gracias por su visita, apreciable lector.

David Leal

1 comentario:

Unknown dijo...

¿Y si es una mezcla de las dos?. Andamos por las mismas circunstancias. jaja